El Guaire no cumple la norma 883 de calidad
Mabel Sarmiento Garmendia
22 julio 2010

Últimas Noticias. pp: 2-3


Todos los desechos orgánicos y domésticos, así como también las descargas residuales de industrias, cochineras, lavacarros y restaurantes van a parar, como hemos dicho, a las riberas del río Guaire. Por ello se le aprecia contaminado, y hasta se puede decir que está lejos de alcanzar las normas establecidas en el Decreto 883, referido a la calidad de los cuerpos de aguas. 

Esta entrada se puede explicar con la investigación hecha por el Laboratorio Nacional de Hidráulica (creado específicamente en los años 70 para el estudio del río Guaire) hecha durante el 2005, cuando el Ministerio del Ambiente le encomendó la tarea de hacer una “caracterización hidrodinámica, físico-química y bacteriológica de las aguas del río Guaire y algunos de sus tributarios más importantes”. 

En ese entonces se analizaron varios puntos del cauce y los resultados indicaron que la mayoría de los parámetros de calidad del agua analizados se encuentran “fuera de los rangos y límites exigidos por el decreto ejecutivo N° 833, que norma la clasificación y control de la calidad de los cuerpos de agua y vertidos o efluentes líquidos”. 

La ingeniera Iriana Rodríguez, adscrita al laboratorio y quien participó en la investigación, lo explicó de otra forma. “Se encontraron residuales químicos y bacteriológicos. Pero en mayor cantidad, el río es contaminado por los desechos y detergentes domésticos; además, por los coliformes totales y fecales”. 

Es importante destacar que, agresores además de tomarse muestras en El Guaire, se analizaron cinco tributarios: Caricuao, Caroata, Catuche, Anauco y el colector marginal derecho del río, que fue diseñado para recolectar la mayoría de los residuales domésticos de la ciudad y que descarga en su totalidad en Petare, el cual según la ingeniera, funciona muy poco, pues no se le ha hecho el mantenimiento preventivo y correctivo en el tiempo. 


Un poco de historia

Ya en 1949, un grupo de ingenieros hizo una investigación para el divulgativo del extinto Inos (Instituto Nacional de Obras Sanitarias); allí ya se hablaba de un río extremadamente contaminado, que tenía un contenido muy bajo de oxígeno y una carga bacterial apreciable. 

Este hecho lo hacía un curso de agua séptico, de aspecto y olor desagradable. 

Aún así, en esa época los estudiosos del tema hablaban de recuperación, quizás no en cien por ciento, pero sí en algunos tramos, pues el río, desde La Carlota hasta Petare, tenía su propio proceso de autodepuración y oxigenación. 

Cabe destacar que aquí el caudal no se estanca, tiene mucha movilidad; y en la parte de El Encantado, en Petare, donde no está embaulado, el río fluye naturalmente, choca con la piedras y tiene caída profundas. De hecho, allí funcionaron (en las primeras décadas del siglo XX) plantas hidroeléctricas que se alimentaban incluso con la fuerza del Guaire. 

También en ese tramo se acumula toda la sedimentación y el lodo que ya ha recorrido toda Caracas. 


GOTAS RESIDUALES

-Consumo. Una ducha de 5 minutos gasta hasta 140 litros; la descarga del inodoro de 20 a 25; si se lava las manos con el chorro abierto, cerca de dos y un ciclo de lavadora, 100 litros.

-En la casa. Cuando lava un pescado, fácilmente puede desperdiciar seis litros de agua; al lavar los platos, 20 y al asear el carro, 35 litros. 

-Extremos. En la preparación de un kilo de cemento, 30 litros; un chorro que gotea pierde 12 mil litros cada año, mientras millones de personas se mueren de sed.


Del pasado al presente

Hoy en día, una familia de cuatro personas consume al día mínimo mil 200 litros de agua; eso si no lavan ropa o el carro. 

Si se lleva ese cálculo a escala de toda la población caraqueña, hablamos de un altísimo flujo residual que constante cae a la quebrada, sin ser tratado en plantas. Se dice que 14 mil toneladas cada segundo.

En la actualidad existe una planta de tratamiento para las aguas residuales, ubicada en El Chorrito, Mir. La capacidad de este mecanismo es para tratar 400 litros por segundo de aguas servidas y devolverlas al Guaire menos  contaminadas. 

Es un avance dentro del plan de saneamiento del río que adelanta el ministerio del Ambiente, pero, contando que por Caracas pasan cuatro millones de metros de tuberías, es muy poco lo que se hace para limpiarlo. 

Ahora bien, dada la escasez de agua en el mundo y en el país, sería bueno, si no se logra potabilizar, que se use para recrear e incluso para el transporte, como se hacía antes. Ello le daría atractivo turístico a la ciudad. Lo importante es tener menos agua enferma.


EN LA HISTORIA

-Estudio. En 1941 se dijo que en vista de las buenas condiciones sanitarias del río, no era necesario construir una planta de tratamiento. Hoy en día esto es una imperiosa necesidad. 

-Proyecto. En 1959, la Gobernación del Distrito Federal contrató un proyecto de interconexión de las quebradas a través del Guaire. Se pretendía crear un sistema de parques. Para esa fecha, había cerca de 500 mil habitantes. Hoy en día, el arquitecto Marcos Negrón dice que ese plan es viable, pues el río es recuperable.





Vale la pena mencionar aquí las declaraciones del secretario general de las Naciones Unidas, Ban Ki-moon, quien destacó en su discurso del 22 de marzo de este año por el Dia Mundial del Agua, que en la tierra las personas mueren más frecuentemente por el agua contaminada que de otras formas de violencia, incluso guerras.

De hecho, habló de casi dos millones de niños menores de cinco años que mueren cada año, uno cada segundo, por la misma causa.

De allí la importancia de que la ciudadanía, en todo el mundo, tome medidas para proteger y mejorar la calidad hídrica en el planeta.

Con respecto al río Guaire, la solución es básica: redistribuir las cloacas y rehabilitar los colectores marginales, ubicados a ambos lados del cauce y construidos antes de 1950. 



ES POSIBLE QUE HAYA MÁS INUNDACIONES 

MSG.

Caracas. 

El río Guaire, además de su proceso de contaminación, sufre por las agresiones de las lluvias. En consecuencia, el cauce sobrepasa los límites del embaulado y se desborda, principalmente cuando en Caracas cae un aguacero fuerte por más de media hora.

    La Línea de Petare es uno de los sectores donde hay marcas en las casas que registran las crecidas. No obstante en 2005, según el profesor del Instituto de Mecánica de Fluidos, Francois Cortel, hubo un preocupante conato de inundación a la altura de Bello Monte (el agua llegó a la entrada del edificio de la Alcaldía de Baruta), y en La California (donde se anegaron varias casas). 

Él destacó que ese peligro existe por el efecto que tienen los puentes sobre el flujo del río. 

    Citó los de Macaracuay, Las Mercedes y La California, los cuales son muy bajos y cuando hay fuertes crecidas con sedimentos y lodo, estas estructuras producen una contracción, el agua se represa y, en consecuencia, busca por donde fluir, desbordándose rápidamente. 

Hay otra parte que genera caos, que es el hecho de la canalización que no ha recibido mantenimiento. Dice el experto que hay muchos tramos en mal estado, principalmente en los puentes. “Creo que en el marco del proyecto de saneamiento, ello se debe tomar en cuenta. De hecho, hay unos trabajos ya adelantados en la margen de la quebrada Anauco, que es donde veo que hay más problemas”.

    Propone, además, crear un sistema de alerta temprana para prevenir desastres, pues en el momento en que se esté produciendo una inundación en la cuenca alta (Macarao), tarda como dos horas en llegar a Caracas y en ese momento, la población estaría prevenida. 



Transcripción y montaje: Carlos Marín. 



Mabel Sarmiento Garmendia
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22 julio 2010
Referencias bibliográficas
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